8 de agosto de 2016

Reseña: Espada Negra

Hoy toca - y ya era hora - hablar sobre el juego que supuso mi segunda apuesta por los mecenazgos: Espada Negra. Llevo mucho tiempo rumiando esta entrada porque el juego me ha provocado sensaciones encontradas y me ha resultado difícil escribir algo con lo que quedase medianamente satisfecho.

Voy a hablar, pues, del libro básico y de los demás extras que acompañaban al mecenazgo, pero dejo aparte todos los contenidos adicionales que desde la web de los Hermanos Juramentados se ponen a disposición de los fans. Doy por hecho que al hacerlo no abarco todo lo que es Espada Negra pero me resisto a dejar de considerar que un juego es, en su más elemental esencia, lo que está contenido en su manual básico. Toda la información restante debería ser un extra del tipo que esperaría encontrar en un suplemento tradicional (elemento que en los últimos tiempos parece que se está dejando de valorar): bienvenida para evolucionar, ampliar y mantener vivo el juego, pero nunca imprescindible para comprenderlo y jugarlo.


Comencemos por las medidas del libro: 30 cm de altura y 2 cm de grosor, 351 páginas a todo color en tapa dura. El papel y la calidad de impresión son buenos. Su olor me recuerda vagamente al de las primeras Magic que compré :) En general todo el soporte físico de la edición y los extras tiene buena calidad, denotando la intención de sacar un producto cuidado y duradero.

La siguiente impresión buena con la que me quedé tras la ojeada inicial, y que permaneció después de leer el libro, fue acerca del apartado gráfico. No puedo menos que destacarlo como uno de los puntos fuertes del manual. Todo el arte elegido para ilustrar Espada Negra comparte una estética común (dentro de los diferentes estilos entre ilustradores) y mantiene una coherencia y apariencia características acordes con el tono que sus creadores pretenden para el juego. Una vez te quedas con ello en la retina no es difícil reconocer cualquier ilustración aislada como parte de la obra gráfica de Espada Negra y eso me parece un acierto. Imagen de marca, se podría decir. Destacaría, por gusto particular, las ilustraciones de David Arenas, Ana Rodríguez y sobretodo Andrés Egea.

¿Eso de ahí detrás es el símbolo de
la Fe de los Siete?
Fiel a mi preferencia personal, comencé a leer por la parte que más me interesa de cualquier juego: la ambientación. Contenidas en esas páginas están la historia, descripción y sociedad de las naciones que existen en la ambientación. Sin entrar a detallarlas una a una, Harrassia me pareció la más interesante para situar en ella la acción por su sistema político "democorrupto", con potencial para historias interesantes. Por contra los clanes guneares o Dormenia me parecieron poco atrayentes por recordarme mucho a conceptos ya muy quemados por otras ambientaciones. Le sigue a esta sección una breve información acerca de la religión y los dioses de la mitología tridecadeísta - dedica un pequeño párrafo de entre tres y seis líneas para cada uno -, las diferentes esferas de energía, un par de afecciones sobrenaturales, un párrafo sobre el más allá y cinco acerca del caos. Y ya.
Después de leerlo me quedo con dos impresiones. La primera, que Espada Negra es un sandbox con escasa metatrama preestablecida. Quienes busquen entornos de juego de este estilo probablemente lo aprecien, pero en mi caso prefiero otra construcción de trasfondo diferente. La segunda es que la información sobre el trasfondo del juego ofrecida se me queda bastante corta. Me decepcionó comprobar que de las 351 páginas del libro sólo 47 estaban dedicadas a ella. Eso constituye un 13% del total de páginas del manual. Comparándolo con otros juegos de mi estantería, donde el porcentaje dedicado a la misma sección viene a ser de entre el 26% y el 33%, resulta que Espada Negra se queda en la mitad de lo que me parece razonable encontrar como mínimo en cualquier juego. Pero no es una mera cuestión de extensión en páginas. Se puede contar mucho en poco espacio y, sin embargo, da la sensación de que el texto esboza la ambientación sin llegar realmente a profundizar en algunos temas de calado. Por ejemplo, la parte dedicada a la religión es sorprendentemente escueta, y esperaba mucha más información sobre el concepto que representa el caos en el mundo de Espada Negra, de dónde surge, por qué, cómo lo explica la religión o cómo es visto por sus diferentes pueblos... Y, en cambio, se detalla cuidadosamente el atuendo habitual y el estilo arquitectónico de cada nación. No sé, como digo es la impresión que me ha quedado, y en particular lo que menos me ha gustado en general del juego y que considero su fallo principal.

Acerca del sistema, ya sabéis que las mecánicas no son lo mío. Por ello, probablemente no llegue a apreciar por completo el apartado en el que sospecho se ha puesto más trabajo y énfasis en Espada Negra. En principio parece bastante funcional pero sin haberlo probado en mesa no puedo decir si es ágil o bueno o todo lo contrario. La lista de profesiones es bastante extensa (quizá demasiado), pero gracias a los textos de apoyo que aparecen en buena parte de ellas es posible descubrir aquí y allá pequeñas pinceladas adicionales acerca de la ambientación - yo sigo centrado en lo mío - que no se mencionan en el capítulo homónimo. Dicho esto, de nuevo, no me animo a extenderme más ya que no tengo tablas para ello y existen otras reseñas que lo detallan y explican mejor de lo que lo haría yo. Sólo mencionar, eso si, que se incluye un detalle que me gustaría encontrar en todos los juegos de rol: una amplia variedad de personajes pregenerados para servir como aliados y/o antagonistas. Muy de agradecer por quienes preferimos pasar horas ideando tramas en lugar de haciendo fichas hasta del apuntador.

En cuanto al texto, una vez más he tenido sensaciones contradictorias. Queda patente el esfuerzo de los autores por dirigirse al lector en un estilo directo y accesible pero al mismo tiempo elaborado, con intención casi de literaturizar, que establezca el tono general del juego. Sin embargo, no se consigue un buen resultado constante. También hay otros detalles, como la reiteración de palabras o la presencia de bastantes erratas y fallos de maquetación, que empobrecen el texto. En éste aspecto se ha cumplido una de mis reservas respecto de los juegos ajenos a editoriales: que se queden cortos a la hora de alcanzar la calidad de redacción y estilo que los de aquellas suelen - y remarco mucho ese suelen - cumplir.

Dicho esto pasamos a los extras del mecenazgo:

Revista XIII Runas nº0: De buen gramaje e impresión, físicamente tiene tan buena pinta como el libro. Incluye y detalla bastante información útil para el juego, entre las que destaca una lista de precios en las diferentes monedas de los diferentes países. Remarco su importancia porque en el libro no aparecen estas tablas, lo cual no me parece nada práctico, menos en un juego como este que se supone enfatiza tanto la gestión de recursos. Completan el contenido de la revista dos aventuras y un cómic.

Juego de mesa: Hay una cosa que me llamó mucho la atención. En la parte trasera de la caja aparecen las reglas, pero en el interior viene un papel en el que se aclara que la cuarta regla, que hace referencia a los empates, cito: "viene definida de una forma que sería válida con una ampliación todavía no publicada, pero en el entorno actual da lugar a partidas no conclusivas". Esto me dejó un tanto confundido. No he investigado más al respecto porque suelo jugar poco a juegos de mesa por falta de oportunidad (mi tiempo se lo lleva el rol, básicamente) y no creo que vaya a darle uso, y aunque supongo que a día de hoy ya se habrá solucionado de una u otra forma, hubiera sido mejor ofrecer directamente en dicho papel una solución. Físicamente, por último, las cartas siguen la misma línea de calidad física que todo lo demás.

Runas: Por preferir, prefiero usar dados para jugar, pero la idea de utilizar runas me parece original, y una forma más de diferenciar el juego de otros. Son curiosas y además pintables. El único "pero" es que tienen textura en la cara y los laterales pero la cruz carece de ella y es irregular. No es algo que afecte a su funcionalidad pero creo que hubieran quedado mejor de haber tenido textura también detrás, por mera estética.

Fichas y libreto: Parecen bien organizadas y fáciles de manejar. El libreto de ficha ampliada es bastante extenso y completo, parecido al que existe para otros juegos. Aunque parecen un extra más, en el caso de Espada Negra es algo muy necesario ya que en el libro básico no se incluye ficha en blanco, otro detalle, como el de las tablas de precios, que me parece realmente extraño y muy poco práctico.

Mapa: En papel de buena calidad. Como ya he dicho, el apartado físico y gráfico es lo más destacable de Espada Negra.

Se nota, dicho todo lo anterior, la intención de sacar un producto final cuidado y de calidad, y en parte creo que lo han conseguido. El soporte físico de la edición es estupendo y el apartado gráfico un acierto. El sistema de reglas parece funcional y acorde con la ambientación. Pero ésta última, que para mi es lo esencial en cualquier juego, se presenta al lector con menos profundidad de la que me hubiera gustado. Según he leído en otras reseñas hay intención de evolucionar el trasfondo del juego en base a lo que los fans vayan jugando, lo cual parece interesante, y también he visitado en la web de la Hermandad la sección de "enciclopedia" en la que se proporciona mas información. Aún así, ninguna de estas dos cosas me parecen razón para que el libro básico del juego no se explaye de forma más completa y profunda. Será, como decía al principio, que aún tengo una concepción muy tradicional del juego como libro, pero mientras que una web puede desaparecer en las mareas siempre cambiantes de la red, la información contenida en el básico ni se altera ni se pierde. Si dentro de X años alguien adquiere un básico de Espada Negra y ya no tiene posibilidad de acceder al contenido online se encontrará, a mi parecer, con un juego incompleto. No digo que no se pueda jugar, ojo. Pero echará en falta información y recursos (¡la tabla de precios!¡la propia ficha!) que creo serían necesarios para sumergirse por completo en el juego y engancharse con él, algo que puede hacer disminuir el interés. A mi, al menos, me ha pasado.

He dicho que iba a dejar aparte la web de la Hermandad pero merece la pena añadir algo más sobre ella puesto que puede que sea uno de los mayores potenciales de Espada Negra. La existencia de una comunidad de jugadores activa y unos autores que siguen sacando material en diferentes formatos (revista, novelas, aventuras, la iniciativa Juégame, próximamente un videojuego...) es algo positivo y que puede augurar un recorrido y un futuro activos, algo a tener en cuenta como punto a favor. Si se mantiene en el tiempo, puede que gracias a ésta comunidad Espada Negra continúe evolucionando y tenga la oportunidad de mejorar sus defectos en un futuro.

1 comentario:

  1. En estos dos días desde publiqué la entrada algunas personas cuya opinión considero relevante me han comentado que les parecía que no me mojaba dando una opinión directa, que estaba siendo buenista, que sesgaba o que trataba de maquillar con paños calientes y buenas palabras una opinión negativa del juego. Y, la verdad, me ha jodido. No por recibir críticas, sino por el tiempo invertido en escribir esto y obtener un resultado así sabiendo que no era mi objetivo dar esa impresión. Como decía al comenzar la entrada llevaba bastante tiempo reescribiéndola porque no conseguía redactar un texto que con el que me sintiera satisfecho y veo que, a pesar de todo, no lo he conseguido. Fail. Igual ha sido precisamente ese el problema. O es verdad que sin pretenderlo he pecado de buenista. Me parece justo señalar la virtudes de lo que se critica (si las tiene) tanto como sus faltas y hacer las críticas desde el respeto, pero en ningún caso pretendo al hacerlo desvirtuar o diluír mi opinión. En este caso parece que ha sido así y no me siento a gusto con ello. Tomo nota para la próxima y a correr.

    Sólo para que quede claro (y esta vez sin reescribir ni una sola coma): Espada Negra no me ha gustado. Por las razones expuestas más arriba y a pesar de que, si, creo que tiene algunas cosas buenas. De hecho vendí recientemente mi pack del mecenazgo y ha sido a raíz de ello que me decidí a terminar de una santa vez la entrada y publicarla como estaba.

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