23 de agosto de 2013

Carrusel Bloguero - Trucos de Master

Dado que no me va a dar tiempo a publicar la aventura que estaba preparando para éste mes, y que al menos me gustaría publicar un par de entradas y establecerlo como costumbre, me he animado por fin a participar en el Carrusel Bloguero, que conocí a través de La Alegre Tabernilla de Azathoth. Siendo éste blog mucho más joven que la propia iniciativa supongo que es un poco tontería que lo explique, pero por si acaso alguien no sabe de qué va, se trata de proponer mensualmente un tema relacionado con el rol para que aquellos que les interese respondan en sus respectivos blogs con una entrada acerca del tema. Cada mes el tema es propuesto desde un blog diferente, y cualquier se puede apuntar a ello desde aquí, donde encontraréis toda la información al respecto. Éste mes el anfitrión es Rol en el Castillo, y el tema propuesto son los trucos del director de juego, que nos invita a desvelar. Aquí va mi aportación al tema.


Supongo que, después de tres entradas acerca del uso de la banda sonora en las partidas, no os sorprenderá leer que uno de los trucos en mi recámara es el uso intencional de música. Lo cierto es que por falta de tiempo para preparar las sesiones cada vez lo puedo llevar menos a la práctica pero, al igual que se busca en el comercio música que te induzca a comprar, una buena elección musical puede ayudarte a induzca determinadas acciones de tus jugadores. Es posible que una melodía tranquila invite a los jugadores a pararse unos instantes a pensar, mientras que algo más movido probablemente les haga más proclives a tomar decisiones rápidas (y precipitadas) que hagan fluir más la acción. Evidentemente no es una ciencia exacta, ni siempre da resultado, pero merece la pena tenerlo en cuenta.

Aparte de eso, trato de mantener la historia que dirijo viva, abierta a la modificación y adaptación, tanto por mi parte como a causa de las acciones de los personajes y las ideas de los jugadores. Esta última parte me parece siempre interesante, y en determinadas ocasiones fortalece la sensación de esfuerzo recompensado. Me explico: si planteo un conjunto de pistas o indicios hacia la conclusión final y los jugadores las malinterpretan, se han equivocado y afrontan las consecuencias, eso está claro. Pero ¿y si interpretando bien las pistas llegan a una conclusión diferente a la que yo había ideado, pero que igualmente es válida?. ¿Y si es incluso mejor?. En ése caso, es probable que decida adoptarla como definitiva. Esto no es un recurso de master mama para evitar disgustos por fracasos, sino una recompensa puntual por un buen juego y mejor razonamiento, algo así como cuando en Matemáticas se aprobaba un problema por el desarrollo, aunque el resultado no era correcto. Aunque es el master quien tiene la sartén por el mango - hasta cierto punto -, no está en posesión de la verdad absoluta y, en algunos casos, aferrarse a hierro y fuego a la historia preparada puede ser contraproducente y anticlimático. Pocos DJs son novelistas consagrados, dioses de la concepción de tramas y, dado que todos los sentados a la mesa tienen una buena dosis de imaginación, ¿por qué no aprovecharla para mejorar la historia?.

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